Windows 7 Language Quality Game
Todo el mundo conoce lo que hace Microsoft y prácticamente todos hemos manejado alguna vez Windows. Miles de usuarios en todo el mundo emplean las herramientas de este gigante de la informática, que puso en marcha un proyecto gamificado para testear el Windows 7 e introducir mejoras lingüísticas.
Se trata de una herramienta gamificada para uso interno, pero le sirvió a Microsoft para que sus propios trabajadores corrigieran errores lingüísticos del sistema Windows 7 según su área geográfica y el idioma que utilizaban.

Se propuso como reto premiar a las oficinas que más errores encontraran, con lo que se logró una total implicación de los empleados con la empresa y convirtió una tarea a priori tediosa en una actividad que les enganchó por su aspecto competitivo, y motivó a todos aquellos que colaboraron con la iniciativa.
My Starbucks Rewards
La gamificación llegó también a la marca Starbucks, que puso en marcha una campaña para promover el consumo de sus productos a través de una tarjeta de puntos: a más productos consumidos, más estrellas acumuladas, y a más estrellas acumuladas, el usuario va ascendiendo de nivel y puede ir canjeando premios.
Una idea sencilla que puso el acento en la superación de niveles y el sistema de recompensas, un aspecto fundamental de las dinámicas de juego.

BBVA Game
Desde el BBVA han puesto en marcha una estrategia de gamificación para promover la utilización de la banca online. Los usuarios aceptan retos y realizan acciones en la web del banco, de manera que ganan puntos y premios.
El objetivo del BBVA es familiarizar a sus clientes con la banca online para liberar las sucursales físicas, a menudo saturadas.